Convergencia de la Televisión y la Internet

La muestra más reciente de la convergencia de la televisión y la Internet la podemos encontrar en el siguiente gráfico de Búsquedas Calientes de Google Trends.

Este gráfico corresponde al Viernes 14 de Diciembre, durante la transmisión del programa “Don’t Forget the Lyrics” (traducción: “No te olvides la letra”) en la cadena Fox.

El programa consiste en cantar canciones estilo Karaoke, hasta que eliminan las palabras de la pantalla y el participante debe completar la letra de la canción.

De acuerdo a Google Trends, las búsquedas más realizadas durante la transmisión eran precisamente para las letras de las canciones que aparecieron en el programa (todas las búsquedas que dicen “lyrics”). Es obvio que un número importante de televidentes usaba Google simultáneamente para determinar si los participantes habían respondido correctamente.

El “teleinternauta” consume ambos contenidos a la vez, tomando lo necesario de cada medio para lograr una experiencia más completa. No me extrañaría que mientras ven televisión y consultan Google, también se mantienen en contacto con sus amistades a través de Twitter.

Facebook se enfrenta a OpenSocial

Facebook ha decidido ofrecer su plataforma de programación al resto de los networks sociales, picándole adelante a Google y su esperado OpenSocial.

Google OpenSocial surgió como una respuesta a la Plataforma Facebook, ofreciéndole al resto de los networks sociales la oportunidad de crear aplicaciones que pudieran inter-operar entre los distintos sitios. Pero OpenSocial todavía no está listo y aún falta mucho por definir sobre su funcionamiento.

Facebook responde ahora con PlatformArchitecture, permitiéndole a cualquier website aprovechar el lenguaje de programación de Facebook. De este modo, cualquier website podrá ofrecer a sus usuarios gran cantidad de aplicaciones que ya existen para Facebook.

Estas iniciativas permiten que usuarios de networks sociales utilicen servicios ofrecidos por otros websites (iLike, por ejemplo) y que compartan experiencias con miembros de su mismo network social (Zombie, Acuario, etc).

Lo que falta es una herramienta que permita a los usuarios de un network social interactuar con los usuarios de otro network social. OpenID, OAuth y XFN son tres iniciativas encaminadas a lograr esto, pero que necesitan ser simplificadas (¿con deNerd-a-tex?) para poder ser entendidas y utilizadas por el grueso de la población.

Si te interesa saber más sobre estas tres iniciativas, déjanos un comentario aquí en la página y desarrollaremos el tema en una columna futura.

La Privacidad como Moneda

Alex Rudloff escribe un interesante artículo (en inglés) sobre el uso de nuestra privacidad como moneda, pudiendo cada quien intercambiar partes de su privacidad por servicios.

De esta forma podemos indicarle a Facebook nuestra fecha de cumpleaños a cambio de que nuestros amigos estén al tanto y puedan felicitarnos. A mint podemos contarle nuestros hábitos de consumo personales a cambio de información y recomendaciones para ahorrar. A LinkedIn le informamos en dónde trabajamos y así podemos conectarnos con nuestros colegas. A Google le permitimos almacenar nuestros correos, a cambio de la comodidad de tener acceso a ellos desde cualquier conexión. A Amazon le dejamos estudiar nuestros gustos a cambio de mejores recomendaciones. Y así sucesivamente.

Lo interesante de este modelo, es que es dinero renovable. A cambio de la misma información podemos obtener múltiples servicios, siempre y cuando uno de los proveedores de servicio no comparta nuestra información.

Cuando un proveedor de servicios decide compartir nuestra información sin nuestra autorización, esta pierde valor. ¿Si todos los websites conocen nuestra fecha de nacimiento, por qué darnos algo a cambio de ella?

En el caso particular de Facebook, ya han violado la privacidad de sus usuarios en dos ocasiones. Pero al parecer, el servicio que ofrece Facebook, o mejor dicho, el valor que obtienen sus usuarios es lo suficientemente alto para que la mayoría permita estos abusos. Eso, o simplemente no se dan cuenta de lo que está ocurriendo.

Cuando activaron el Mini-Feed, Facebook compartió información de las actividades de sus usuarios con el resto de sus amigos en Facebook. Y ahora con el caso del Beacon, Facebook y sus socios comerciales compartieron información entre ellos sobre las actividades de los miembros de Facebook en otros websites.

En ambas ocasiones Facebook ha recapacitado, explicado y ofrecido una solución. Pero también en ambas ocasiones Facebook ha preferido comenzar con la versión más abusiva de la privacidad de sus usuarios, rectificando solamente después de una reacción de estos.

Es sólo cuestión de tiempo para que los datos de más de 50 millones de usuarios estén comprometidos. Y entonces nuestra privacidad se habrá devaluado.